lunes, 3 de agosto de 2009

EL VALOR DE UNA CARICIA

Hoy comencé mis actividades nuevamente, como todos los lunes estoy casi toda la mañana en la escuela. Mañana fría y un poco dormida.
A media mañana voy a trabajar con 8vo, niños y niñas que van desde los 13 años a los 17 mas o menos, tenía con ellos solo 40 minutos que es muy poco para "arrancar" después de casi 2 meses de no vernos.
Saludo, como hago siempre que ingreso a un curso y también como siempre hice quise saber que fue de ellos/as en estas laaaaaaaaaargas vacaciones.
Para poder dialogar y escucharlos empecé a pedir silencio a lo que dos o tres continuaban movedizos y no atendían a mi pedido. Cuando noté que no podía hablar así me paré y les llame la atención subiendo la voz. Juan (que llamaré con éste nombre que no es el suyo) seguía hablando y hablando.
Me dirigí a él, llamando su atención y recordándole que hacia un rato ya que pedía silencio, a lo que me respondió:
-ehhhhh Ud se la agarró conmigo, estaba hablando de la materia bla, bla, bla....
Lo miré y le dije que yo no podía hablar de ese modo.
Entonces Juan me miró a los ojos y salivó en el piso, lo que fue visto por todos

Hoy tenía un tema preparado para enseñarles, continuar con los Reinos e ir cerrando algunas cosas, por que desde arriba solo interesa hasta donde llegaste y sino aprueban es por que no supiste explicarles y escucharlos.

Me enoje mucho con la actitud de Juan y salí como una tromba a buscar a los preceptores para junto con ellos realizarle un llamado de atención.
Juan salió detrás mío.
Mientras yo hablaba con la preceptora y otra profe que había tenido clases con ellos en el módulo anterior para contarles lo sucedido y confirmar mi sospecha.
JUAN ESTABA ALCOHOLIZADO, si borracho con solo 15 años...
Juan me habló y entre balbuceos me pedía disculpas y me decía:
-Señora perdón yo sé que Ud viene a trabajar y no a renegar con nosotros, yo me comporté mal no quise hacerlo, disculpeme, disculpeme.....
-¿Vos tomaste alcohol?- le dije
Él lo negó pero al instante me dijo, si señora...
Diosssss que hacer... en ese momento tenía muchas ganas de abrazarlo por que percibí su VACIOOOOOOOOOO....SOLEDAD...TRISTEZA...
Solo tomé su brazo y lo acaricie sus ojitos se llenaron de lágrimas enredándose en palabras me contó mas o menos el enorme abismo entre él y la VIDA común de un adolescente de 15 años.

Así es. A veces pienso cuanto valor tiene una PALABRA o una CARICIA, cuanto calor damos a veces con solo escuchar.
Me costo mucho remontar la clase, que obviamente no fue una teoría de reinos, sino una mezcla de lágrimas, preguntas y búsqueda de soluciones en conjunto con sus compañeros...

El VALOR DE UNA CARICIA
A veces quisiera tener mil brazos.....

ANDREA


No hay comentarios: